Medio centenar de maoríes, de la tribu neozelandesa de los Paniora, ha vuelto a estrechar sus lazos familiares con el municipio segoviano de Valverde del Majano. Una localidad de la que hace 200 años emigró hacia las antípodas Manuel José de Frutos Huerta, fundando allí esta estirpe que hoy cuenta con más de 16.000 descendientes repartidos por todo el mundo.
Les separan 20.000 kilómetros; 36 horas de avión. Pero ni la distancia, ni la edad, ni el cansancio importa cuando se persigue un objetivo: conocer la tierra de tus antepasados. Unos vínculos que esta estirpe maorí conserva y cuida desde hace dos siglos.
Un sueño que para John Manuel, de 70 años, se ha hecho realidad. A pesar de sus dificultades para andar, siempre acompañado de su bastón, ha merecido la pena por ver con sus propios ojos el lugar que vio nacer al fundador de la tribu maorí de Los Paniora. Y es que ser Paniora, que quiere decir español, forma parte de su modo de vida.