Las Cortes de Castilla y León aprobaron este miércoles los Presupuestos Generales de la Comunidad para 2012 correspondientes a las consejerías de Presidencia, Hacienda y Agricultura y Ganadería, que entre las tres suman 741 millones de euros. El hemiciclo no dio luz verde durante la mañana a ninguna de las más de 300 enmiendas presentadas por los grupos de la oposición, todas ellas rechazadas por la mayoría del Grupo Popular.
Así, el primer turno lo abrió la Consejería de Presidencia, cuyas cuentas fueron aprobadas por importe de 118,5 millones de euros, una cifra que supone un 26,8 por ciento menos que en 2011, argumentado por la Junta y los ‘populares’ en las medidas de contención del gasto para reducir el déficit.
La procuradora socialista Ana Redondo defendió las enmiendas de su grupo, si bien avanzó que no apoyarían las cuentas “dramáticas” por ser un “despropósito y nacer muertas” y argumentar que “no tararean la canción de la Junta mientras se hunde el Titanic”. “Nos quedamos con la canción de los mineros, porque estos presupuestos son un réquiem para Castilla y León, para muchas familias, especialmente del mundo rural”, dijo. Por su parte, el portavoz del Grupo Mixto, José María González, definió estas cuentas de Presidencia como “autobombo y un agujero negro.
Para responder, el procurador del Grupo Popular, Javier García Prieto, comentó que para aprobar estos presupuestos tienen el respaldo de los votantes, que les han dado la mayoría en el hemiciclo, mientras que su compañero de bancada Rubén Rodríguez esgrimió similares motivos y recriminó a José María González que en sus enmiendas “con una mano pide y con la otra quita a diputaciones y ayuntamientos”.
En cuanto al área de Hacienda, fue aprobada por la mayoría ‘popular’ con una cifra de 132,2 millones (-7,01 por ciento) e, igualmente, sin ninguna enmienda de la oposición. El procurados del Grupo Socialista José Francisco Martín, reiteró su posición de que estas cuentas son “intragables” a estas alturas del año, sin conocer el nivel de ejecución de un presupuesto que aún no está aprobado. Sus 73 enmiendas se dividían en dos bloques, una de ellas para una decena de proyectos de inversión en materia sanitaria y otra para la creación de un fondo autonómico para el desarrollo económico y de empleo. “Son nuestras propuestas políticas y a ustedes les toca recogerlas”, dijo Martín. Pero de antemano, el procurador del Grupo Popular Salvador Cruz anunció que las rechazarían, como finalmente así fue, porque el conjunto de proyectos en materia de infraestructura sanitaria que presentó el PSOE “supone algo más de dos millones de euros que no resuelve nada”.
Por su parte, José María González (IU) intervino para mostrar las 45 enmiendas de su Grupo, con las que pretendía incrementar las cuentas del departamento de Hacienda en 18 millones, pero el procurador del PP Daniel Sobrados le recriminó “falta de motivación” de las mismas y anunció que las echarían abajo. “Piensan ustedes que Hacienda es un cajón de sastre en el que caben todas las cosas”, dijo, para culpar a González de liderar un “discurso trasnochado del siglo XIX de ataque al empresariado”. Al respecto, el líder de IU contestó que lo “verdaderamente trasnochado es devolver los derechos laborales al siglo XIX y poner recursos públicos en bandeja al sector privado”. “No es un camino de cardos. Es un camino de espinas de acero para los trabajadores”, ejemplificó.
La única enmienda del otro procurador del Grupo Mixto, Alejandro Valderas (UPL), fue también rechazada por “no sostenerse económicamente”, según argumentó la ‘popular’ Isabel Hernández. El leonesista había solicitado que la Consejería de Hacienda pensara en las universidades de la Comunidad, especialmente en las públicas, para la elaboración de estudios a través de un fondo que “presumiblemente no se utiliza y que proviene de Europa”. El PP argumentó que son fondos finalistas y la Junta no puede modificar su destino.
Agricultura y Ganadería
Por último, el Presupuesto de la Consejería de Agricultura y Ganadería salió adelante con los votos del PP y el rechazo del PSOE y Grupo Mixto, y destinará en este año 2012 un total de 490,7 millones de euros de recursos propios (-17,7 por ciento), en torno al 78 por ciento del global que gestionará si se suman los fondos de la PAC y el importe procedente de la aplicación de convenios con el Ministerio. En conclusión, el departamento de Silvia Clemente controlará este año más de 1.300 millones.
Las nueve enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario Socialista tampoco fueron aceptadas, a pesar de que suponían un incremento de las cuentas en 29 millones. El encargado de defenderlas fue el procurador Juan Luis Cepa, quien las dividió en tres capítulos. En primer lugar, los seguros agrarios, que pasan de una aportación de 15 millones de 2011 a cero en esta ocasión. “Lo peor es que algunos de esos seguros estaban ya suscritos este año y algunos agricultores que tienen menos recursos no cobrarán la ayuda y sus costes aumentarán este año”, comentó Cepa, quien recordó el “cinismo” del PP, que en un pleno anterior rechazó una PNL para que esta medida no se aplicara con carácter retroactivo a los seguros ya firmados. Esta medida hubiera supuesto destinar 16 millones a los seguros agrarios.
En segundo lugar, la ayuda a la remolacha, un cultivo del que dependen más de 5.000 agricultores para 35.000 hectáreas. “Se suprime la ayuda de nueve millones a pesar del acuerdo firmado entre la Junta y las industrias, incluso para la remolacha ya sembrada”, criticó el socialista, quien pidió que se mantenga la misma cantidad que en 2011, es decir, para el pago de tres euros por tonelada. Al respecto, el procurador ‘popular’ Óscar Reguera le recriminó que el PSOE “defienda a los ricos”, en este caso a las grandes industrias que a juicio del PP deben ser las que abonen ese margen, “y no a los pobres”. Por último, el tercer capítulo de enmiendas de los socialistas se refería al desarrollo de los 28 planes de zona a través de cuatro millones de euros. Cepa esgrimió que es preferible destinar fondos a “medidas directas a los profesionales del campo que no a acudir a ferias o renovar un stand”.
Reguera contestó a Cepa y le señaló que en estos momentos de contención del gasto se ha optado por “vehicular los fondos al Plan Regional Agrario y no a través de la Ley de Desarrollo Sostenible, que tendrá que esperar”. En función del matiz que siguió el debate, Reguera señaló que “esto no es un patio de colegio” y que él no había acudido a “embestir a nadie como si fueran bestias, sino a razonar el horizonte de austeridad en la lucha contra el déficit y la deuda apabullante”. “Gobernar es decidir, aunque duela. Esta es la diferencia sutil entre un buen gobernante y los políticos zascandiles”, concluyó.
También fueron rechazadas las enmiendas del Grupo Mixto, 41 de IU y una de UPL. Las primeras las defendió de nuevo José María González, quien centró su intervención en la supresión de las ayudas a los seguros y advirtió de que muchos no podrán suscribirlos por sus condiciones económicas y “estarán expuestos a un día malo de la meteorología, con lo que les puede llevar a la ruina”. A ello se suma, dijo, la caída en un 50 por ciento de la cosecha de cereal y la “mala” reforma de la PAC “al dictado de la derecha europea”. La procuradora del PP Concepción Mígueles defendió que estas cuentas se argumentan en la “contención del gasto” y señaló que las partidas que pide recortar IU “están ajustadas al máximo para que no se vea afectado su funcionamiento”.