Después de diez días, las puertas del Ayuntamiento de León se han abierto a los medios de comunicación para poder ver los destrozos causados por el fuego originado hace diez días.
Debido a la calidad y la solidez de la estructura del edificio, los daños no han sido mayores pero aún así tendrán que ser derribadas varias plantas.
El fuego se inició en un despacho de la tercera planta y rápidamente fue escalando pisos hasta llegar al séptimo y al tejado. Las labores de extinción en los pasillos que conectan el edificio nuevo y el antiguo fueron claves para evitar su propagación pero esto no evitó que las plantas cuarta y quinta quedaran irrecuperables.
Belén Martín Granizo, Concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de León, ha explicado que "la obra se va a hacer desde fuera, desmontando desde arriba a abajo para causar los menores perjuicios posibles".
Mientras se prepara el proceso de demolición, 30 empleados trabajan en el resto del edificio limpiando, estudiando la calidad del aire, realizando un inventario de los daños y protegiendo cuadros y libros de un gran valor patrimonial.
El búnker informático, donde se guardan gran parte de los datos del consistorio, concentra la atención y ya se ha comenzado a analizar cuánta información se puede recuperar.