Cuatro tramos de autovías suspendidos y nuevas licitaciones para el AVE Palencia-Santander abren un tiempo de incertidumbre para los contratistas. El Gobierno les ha explicado cómo se va a articular el plan de inversiones con financiación pública y privada. Un escenario que no convence a las constructoras.
Las pequeñas y medianas empresas están contra las cuerdas. Carecen de capacidad para competir con las grandes constructoras y optar a los contratos de colaboración público privada con los que el Ministerio de Fomento sacará a concurso obras paralizadas por el ajuste presupuestario como los tres tramos de AVE Palencia-Cantabria que, por cierto, se volverán a adjudicar en marzo. Así se lo ha hecho saber la cámara de contratistas de Castilla y León al Delegado del Gobierno en un encuentro en el que su presidenta, María Isabel de Blas, ha manifestado que "hay que sensibilizar y buscar fórmulas para que las pequeñas y medianas empresas se fusionen". Es, a su juicio, el mejor modo "para que sean más potentes y para que tengan una estructuras financiera más potente".
Ha solicitado, además, el respaldo de bancos y cajas al nuevo modelo de ejecución de obra pública, vía colaboración pública y privada porque, según ha dicho, "va a ser la forma de trabajar que vamos a tener en los próximos años".
Momentos difíciles, por tanto. Y la atención puesta en septiembre. La fecha en la que Fomento dará a conocer los nuevos contratos que se suspenderán o se retrasarán y que podrían afectar a Castilla y León. Aunque el delegado del Gobierno, Miguel Alejo, no ha concretado ninguna porque "lo está estudiando el Ministerio y además lo quiere hacer con el diálogo y la negociación con las empresas".
Según datos de la Delegación del Gobierno en estos momentos se están construyendo 500 kilómetros de línea de alta velocidad y 250 de autovías, lo que, según Miguel Alejo, va a permitir que Castilla y León salga de este ajuste presupuestarios "con unas infraestructuras extraordinarias". Además, y en relación a los puestos de trabajo que se van a perder por estos recortes y que la cámara de contratistas de Castilla y León cifra en 7.100, ha añadido que el coste del mantenimiento de cada kilómetro de AVE supera los 100.000 euros anuales y si es en túnel, los 18.000 "y eso es actividad para las empresas y puestos de trabajo".