El comité de empresa de Puertas Norma presentó este miércoles una denuncia ante la Guardia Civil contra la dirección de la factoría de San Leonardo de Yagüe, a la que acusa “de hacerse” con los informes médicos de los trabajadores de la factoría.
El representante de MCA-UGT, Carlos García, indicó que un directivo de la factoría mandó forzar el armario donde se ubicaba la información confidencial médica de los empleados con el fin de que los directivos tuvieran en su poder los citados informes. “Nadie puede tener acceso a esa información salvo los facultativos”, recordó García.
En Norma existía un servicio médico que se cerró a consecuencia de la recesión económica. Los representantes de los trabajadores presentarán la correspondiente denuncia este jueves ante la Inspección de Trabajo.
UGT Soria reiteró además que la empresa continúa sin informar a los trabajadores sobre el futuro de la empresa. Alrededor de 150 empleados continúan realizando cursos de formación que nada tienen que ver con el trabajo que realizan en la factoría. Estos empleado debían de haberse incorporado la pasada semana a la factoría tras superar un expediente de regulación de empleo, pero la dirección les negó el acceso y les encomendó realizar cursos de formación de ocho horas no relacionados con las tareas que desempeñaban hasta la fecha.
La administración concursal de la fábrica de Puertas Norma habría rechazado el contrato profesional de servicios del director de Reectructuración contratado por la firma, José Soler, al considerar que el sueldo que pretendía percibir era “excesivo en una situación económica complicada”, y debido a que sus funciones podrían ser asumidas por los directores de otras áreas, según explicaron a Ical fuentes de UGT.
El representante de la sección del Metal y Afines de UGT en Soria, Carlos García Lázaro, aseguró que el comunicado remitido por la firma mediante el que advertía que este director no se reintegrará a su puesto mientras no se regularice la situación es una “pataleta” de la factoría que “ve cómo sus planes se trastocan” y no es capaz de buscar una solución a sus problemas laborales y financieros. “Todo lo que decide Puertas Norma le sale al revés. Por ello, deberían de cambiar de estrategia y volver a negociar para solucionar los asuntos”.
A principios de febrero, los administradores concursales darán a conocer un informe que determinará si la factoría es viable o si por el contrario se procede a la liquidación de la misma, lo que conllevaría el cierre y despido de los casi 600 trabajadores que componen la plantilla.