Los accidentes laborales se cobraron la vida de 17 personas en Castilla y León durante el primer semestre del año, una cifra que supone dos fallecidos más que en el mismo periodo de 2011 (13,3 por ciento más), principalmente sostenido en el negativo mes de junio, en el que se produjeron hasta cinco muertes en el tajo, según un documento de la Consejería de Economía y Empleo. Además, se contabilizaron 105 sucesos con heridos graves y 10.025 con leves, lo que deja un total de 10.147 accidentes laborales, un 23,02 por ciento menos que el pasado año (-3.035).
En el ámbito de los sucesos mortales, el sector de la industria se llevó la peor parte durante este periodo, con siete fallecidos. Le siguió la construcción, con cinco, los servicios, con cuatro, y el sector agrario, con un muerto. Por provincias, Salamanca aglutinó casi una tercera parte del total, con cinco. A continuación, el mayor número de accidentes mortales tuvieron lugar en Burgos y León, con tres cada una, Segovia y Valladolid, con dos, y Palencia y Soria, con uno en cada caso. Destacan Ávila –donde no se registraron muertos de carácter laboral ni en los seis primeros meses de 2011 y 2012-, así como Zamora, también con cero.
Por otro lado, los centros de trabajo registraron 105 siniestros graves, con un descenso del 20,4 por ciento (27 menos), y 10.025 leves, que representan una rebaja del 23,09 por ciento respecto al periodo enero-junio de 2011 (3.010 menos). De los graves, dos terceras partes se apreciaron entre las provincias de Burgos (25), León (23) y Valladolid (22), que entre las tres suman 70; en paralelo a lo que sucede con los leves, donde estas mismas suponen seis de cada diez sucesos de este tipo.
Así, en total, las tres provincias representan el 60 por ciento de todos los incidentes laborales durante el primer semestre, con 2.065 y 2.052 en León y Burgos, respectivamente (-16 y -24,5 por ciento) y 1.950 en Valladolid (-28,2 por ciento). Tanto en ellas como en el resto, los accidentes han descendido en el periodo de estudio. Salamanca registró 1.193 (-20,9 menos), seguida de Palencia, con 717 sucesos (-27 por ciento), Segovia, con 678 (-18,2), Zamora, con 559 accidentes totales (-28 por ciento), Ávila, con 479 (-16,8 por ciento) y Soria, que con 454 incidentes en el tajo descendió esa cifra un 25,7 por ciento en los seis primeros meses.
CAEN TODOS LOS SECTORES
Los accidentes se redujeron en todos los sectores. En este sentido, en los servicios se produjeron 4.967, con un 20,86 por ciento menos; en la construcción, 844, que se traduce en una caída del 37 por ciento; en la industria se contabilizaron hasta 782 sucesos en el ámbito labora, un 20,86 por ciento menos; y en la agricultura, 687 accidentes de diferentes tipos, un 12,71 menos.
Los datos de la Junta constatan, además, que en el primer semestre se produjeron en la Comunidad 1.099 accidentes ‘in itinere’, un 11,16 por ciento menos que en el mismo periodo de 2011. Esta cifra entre enero y junio supuso que tres personas perdieran la vida en Castilla y León por este motivo (cinco menos que el año anterior), y que otras 16 sufrieran heridas de gravedad (cuatro menos). A ellas se suman otras 1.080 de carácter leve (129 menos que en 2011, un 10,67 por ciento).
Por provincias, los siniestros ‘in itinere’ solo aumentaron en Burgos, un 17,8 por ciento, hasta los 198 sucesos, y en Segovia, un 18,6 por ciento, con 51. Por el contrario, mermaron en Soria (30), un 30,2 por ciento; en Palencia (64), un 29,6 por ciento; en León (216), un 27,5 por ciento; en Salamanca (146), un 22,7 por ciento; y en Zamora (44), un 15,3 por ciento. También descendieron, aunque ligeramente, en Ávila (53), un 1,85 por ciento, y en Valladolid (297), un 0,67 por ciento.
Por último, en lo que respecta a la evolución de las enfermedades profesionales con baja, disminuyeron en Castilla y León un 13,19 por ciento entre enero y junio, hasta los 204 casos, frente a los 235 de 2011. Si se atiende al dato por provincias, destacan los diez menos de Burgos, con 32; nueve menos en Valladolid, que totalizó 42; y siete en Soria, con 24 en total. Por el contrario, las enfermedades profesionales con baja solo crecieron en Salamanca, con cinco más, hasta las 18, y en León, también con cinco más, hasta los 55 casos.