El sector del Ibérico de Castilla y León vive estos días en vilo. Los productores están más que preocupados ante la propuesta de modificación de la normativa que ha elaborado el Ministerio de Agricultura y que según ellos, podría acabar con el sector.
El problema afecta especialmente a Salamanca, de donde sale el 75% del ibérico nacional y donde sus industriales trabajan en una alternativa de consenso de la mano de la Junta de Castilla y León y de la comunidad de Extremadura.
El sector ibérico negocia estos días contra reloj para presentar al Ministerio una contraoferta a la propuesta de modificación de la norma. Castilla y León, Extremadura y los industriales harán frente común para una norma de mínimos que mantenga el sector.
Iberaice, que aglutina a las 300 principales productoras de ibérico, señala líneas rojas que no se pueden cruzar. Se rechaza la extensificación del cebo, que obligaría a criar en sus meses finales a un máximo de 15 cerdos por hectárea.
Es decir, serían necesarias 5 veces la provincia de Salamanca para criar los animales que se matan en Guijuelo.
También se tiene claro que el cruce entre ibérico y Duroc ofrece ventajas al consumidor, es más barato y debe seguir como está.
Según Iberaice, el Ministerio ha obviado hasta ahora el consenso básico en el sector para decantarse por la propuesta andaluza, algo que los productores esperan que cambie.