Esta semana el Instituto Nacional de Estadística nos regalaba una previsión nada halagüeña para Castilla y León. Durante los próximos 10 años nuestra comunidad perderá 50.000 habitantes. Una cifra para nada significativa, que parte además de una base poblacional, según el gobierno regional, incorrecta, pero que una vez más pone el acento en la idea de que la región pierde población. Una terca realidad que no debe sin embargo llevarnos a vivir permanente lámiendonos las heridas, cayendo en el discurso fácil.
Pero hoy hemos conocido una historia esperanzadora, la de Elias, un hijo de una pareja de algecireños, que desde 1967 es el primer niño nacido en Villanueva de la Condesa . Ellos respondieron a la oferta de casa gratis de este pueblecito de 70 habitantes de la tierra de campos. La suya es esta semana la moraleja positiva de una tierra que lejos de los datos lucha a diario por crecer desde dentro y por ser una acogedora tierra de acogida.