Mentira tras mentira. El responsable de la Unidad de Consejo Genético del Cáncer de Burgos, Enrique Lastra, ha abierto una controversia estéril y tramposa al denunciar la presunta intención de la Consejería de Sanidad de trasladar a Valladolid esa unidad.
Falso. No solo la Consejería ha reducido los recursos del Consejo Genético de Burgos, sino todo lo contrario, cuenta con un oncólogo más; ni han bajado los oncólogos de Burgos, sino que cuenta con doce, más que ninguna otra provincia de la Comunidad; ni la Junta prevé invertir 2 millones de euros en el consejo genético de Valladolid, esa es la cantidad destinada al sistema genético en Castilla y León desde su apertura en 2003, precisamente en Burgos y Salamanca.
El lenguaraz doctor no explica en cambio por qué en la lista de espera de su servicio esperaban 240 personas en mayo para primera consulta y 378 en octubre con un oncólogo más mientras Salamanca está en 34 con un médico menos. Mintió a sabiendas y manipuló. Penoso y triste. Mientras tanto, el jefe de Sección de Oncología de Burgos, García Giron, calla. Penoso también.