Nos adentramos en la Navidad y otro año más Adecco ha
querido averiguar qué es lo que pedirían los trabajadores españoles a los Reyes Magos. A
través de una encuesta a 500 personas, la empresa de recursos humanos ha descubierto cuál
sería el mejor regalo para este año: casi la mitad de los trabajadores asegura que pediría
un cambio de trabajo.
Pero como saben que los Reyes, aunque son magos, no tendrían empleos para todos en plena
crisis, la encuesta de Adecco ha planteado a los trabajadores qué les pedirían a su empresa
ahora que se acerca el cierre del año y la negociación salarial y de objetivos.
Los resultados no sólo se ciñen a las cuestiones económicas, sino a otro tipo de
retribuciones en especie y compensaciones personales que en épocas de crisis pueden
ser un buen regalo para estas Navidades tan complicadas.
De hecho, la retribución flexible,
que permite decidir al trabajador qué parte de su sueldo quiere cobrar en efectivo y qué parte
en especie (vales de comida, seguro médico, guardería,?según sus necesidades personales),
se presenta como una de las alternativas más satisfactorias en estos momentos, tanto para el
empleado como para la empresa, ya que sin gastar más, el trabajador recibe más. ¿Cómo? En
la retribución flexible, la parte del salario no dineraria está exenta de impuestos, por lo que esa
cantidad la disfruta íntegra el trabajador, sin pasar por Hacienda, mientras que la empresa se
deduce este gasto en el Impuesto de Sociedades.
Los Reyes no pueden con la crisis
Lo más llamativo de la encuesta es el elevado porcentaje de personas que pedirían a los
Reyes Magos un cambio de trabajo. Casi la mitad de los 500 encuestados (46,6%) asegura
que sería el mejor regalo. Parece que la crisis puede estar haciendo mella en el ánimo de los
profesionales, afectados por el ambiente de incertidumbre, la presión de los resultados, los
2 despidos, y diferentes virajes estratégicos que puedan estar dando las compañías para afrontar
la crisis.
El desgaste psicológico que esto genera puede suscitar el deseo de un cambio de aires a
aquellas personas más desmotivadas, si bien, un 35,8% no contemplan este cambio en su
carta a los Reyes Magos, mientras que un 17,6% no está seguro y no sabe o no contesta.
Sin embargo, los encuestados son conscientes de que pedir un cambio de trabajo a sus
Majestades es una tarea ardua en los tiempos que corren y que aunque son magos, no podrían
encontrarlo para todos.
Por otro lado, la mayoría de los trabajadores parten de la base de que su empresa no les va a
subir el sueldo este nuevo año. Así lo afirman tres de cada cinco encuestados, mientras que un
26,7% sí que espera este aumento como regalo de Navidad y un 10,4% no sabe o no contesta.
De manera que puestos los pies en la tierra y teniendo en cuenta la realidad, los encuestados están muy preocupados por mantener sus puestos de trabajo y de hecho muchos serían
capaces de solicitar un cambio de destino, soportar un año más la congelación salarial o
rechazar una baja voluntaria incentivada, antes de perder su empleo.
Un 59,7% de los encuestados asegura que antes de correr este riesgo pediría a su empresa un
traslado geográfico, frente al 20,4% que dice que no lo haría y el 20,4% que no sabe o no
contesta.
Los encuestados también prefieren quedarse en su trabajo, en las condiciones que sea,
antes que aceptar una buena indemnización y marcharse para casa. El 70,5% no se
apuntaría a una baja voluntaria incentivada para abandonar su empleo, y es que la situación
actual del mercado laboral suscita mucho miedo entre los encuestados, que prefieren no
arriesgarse aun llevándose una buena recompensa económica.
Por su parte, esta alternativa les supone un gran dilema para un 19,7% de los encuestados, que no sabe o no contesta, y, sin embargo, un 9,8% sí que la aceptaría