Varios osos pardos han muerto en Fuentes Carrionas en circunstancias dudosas en los últimos años. Desde entonces la Guardia Civil rastrea varias rutas por donde transitan estos animales. Lo hacen junto con una perra especializada en cebos envenenados y su guía.
En lo que llevamos de año, ya se han encontrado muertas hasta cinco águilas imperiales por sustancias peligrosas en la Sierra de la Moraña, entre Ávila y Salamanca.
Joaquín Morante vive en Lores y un día más prepara a su pastora belga. Posee mucho caracter pero no tiene nombre, así no le llama y no le distrae mientras rastrea, nos asegura.
Su olfato manda y ella es la que indica el camino.Solamente el año pasado esta Patrulla actuó en 10 ocasiones por envenenamiento de 40 especies de animales afectados. Un proyecto piloto financiado por el Ministerio de Medio Ambiente del cual la Junta ha hecho oídos sordos y no pretende contar con sus servicios. Tampoco Cantabria. En cambio Asturias si que ha apostado por ello.
A la hora de encontrar un posible resto contaminado con cualquier sustancia sospechosa, la Patrulla del Seprona de la Guardia Civil se encarga de activar el protocolo antídoto. Retira los elementos en cuestión y limpia la zona por precáución de envenenamientos de otros animales.
A partir de ahí la investigación continúa y puede que hasta finalice por vía judicial si se detecta a las personas culpables.
Sino, al menos, este trabajo de limpieza en la zona de posibles sustancias mortales daría garantía de tranquilidad.