"Con la misma pena que se escribieron las páginas de "Señora de rojo sobre fondo gris", el corazón de todos los españoles lamenta la desaparición de Miguel Delibes. Ha sido uno de los grandes, más allá del prestigio de los premios recibidos, o de su labor como académico desde el inicio de nuestra reciente historia democrática. Sin abandonar jamás el compromiso con la palabra precisa, que emana del respeto a la naturaleza y a los seres humanos, fue la voz austera de un país sumido en el silencio.
Su labor periodística y su itinerario narrativo precedían, con inteligencia visionaria, los caminos que España tenía la obligación de crear asumiendo su memoria; y Delibes lo hizo alcanzando la más alta cima de la lengua española, que en su obra renacía desde el remoto origen del alma de un pueblo. "Cinco horas con Mario" o "Los santos inocentes", "El hereje" o "El camino" son ya testimonios ineludibles de la lucha por la dignidad, el legado de un maestro.
Le ruego haga llegar a toda la familia mi sentimientos de cariño, amistad y admiración en momentos tan tristes."