No era pediatra, no tenía edad para ejercer, y poseía unos antecedentes penales que le llevaron a pasar seis meses en la cárcel como sospechoso de haber asesinado a dos mujeres. Aún así, llegó a cubrir una guardia de pediatría. Los hechos han ocurrido en el Hospital General Yagüe de Burgos.
Andrés Palomino tiene un currículum con una amplia trayectoria profesional como pediatra. Empezó en Francia en los años 90 donde trabajó en el Hospital General de Perpiñán, pero en 1997 entró en la cárcel como sospechoso de la muerte de dos chicas.
Tras comprobarse su inocencia, se vino a España, dónde siguió ejerciendo de médico sin estar acreditado hasta 2009, cuando fue detenido por intrusismo profesional. Pero ahí no terminó su trayectoria.
Andrés Palomino falseó sus datos en el área de personal: cambió de orden sus apellidos y se quitó 4 de sus 66 años. Tras su breve paso por Burgos se desconoce cuál sera su próximo destino.