Miguel Alejo aseguró este miércoles que la obra de la autovía León Santas Martas había parado por una decisiòn empresarial, pero que por el momento no entraba en los planes de recorte del ministerio. Pero la realidad es que a pie de obra ya no trabaja nadie. 350 trabajadores se irán a la calle, algo que repercutirá y mucho en la economía local de la zona.
La previsible paralización ha sido un duro golpe para los establecimientos de la zona, sobre todo la hostelería. El desembarco de los trabajadores de Ferrovial en estos municipios supuso un soplo de aire fresco para las maltrechas economías del estos comerciantes que notaron un incremento en sus facturaciones de hasta un 50 por ciento.
La actividad de los últimos meses ha parado en seco, y muchos valoran ya la posibilidad de echar el cierre. Los alcaldes no descartan movilizar a sus vecinos y hacer frente común contra esta decisión.