Efectivos contra incendios de la provincia salmantina y Cáceres lograron controlar a las 23.15 horas de la noche del lunes el incendio que comenzó a media tarde en Castillejo de Martín Viejo (Salamanca) que, según las primeras estimaciones, calcinó 181 hectáreas de árboles, matorrales y pastos. De hecho, debido a su peligrosidad llegó a activarse el nivel 1 del Plancal.
Las llamas, según precisó el alcalde del municipio, Cándido Palacios, se iniciaron en la finca de Balborraz de Abajo y, posteriormente, alcanzaron otra finca conocida como Aldeanueva de Portanovis, propiedad de la casa de Alba en la que, en ese instante, pastaban entre 50 y 60 vacas que fueron desalojadas con rapidez sin que ninguna se viera afectada por las llamas.
Tres helicópteros con base en las localidades salmantinas de El Maillo, Guadramiro y El Bodón junto a otros dos de la localidad cacereña de Pinofranqueado y uno más de coordinación se unieron a lo largo de siete horas para luchar contra el incendio en cuya extinción también participaron dos aviones anfibios, efectivos sanitarios, dos técnicos, cinco agentes medioambientales, dos brigadas de refuerzo, un bulldozer, dos autobombas, cinco cuadrillas de tierra, efectivos de la Guardia Civil y una dotación de los bomberos de la Diputación de Salamanca.
El alcalde de Castillejo lamentó que nidos de buitres, quebrantahuesos o alimoches se hayan podido ver afectados al extenderse el incendio a la orilla del río Águeda, junto a la zona en la que suelen criar estas especies. Confesó que se vivieron momentos de tensión cuando las llamas se acercaron al límite con el municipio vecino de Villar de la Yegua, debido a las ráfagas de viento que provocaron la aparición de nuevos focos.
Candido Palacios destacó la "rapidez y efectividad"de los efectivos para sofocar las llamas. El de Castillejo de Martín Viejo es, por el momento, el incendio más importante de cuantos se han declarado en Salamanca a lo largo de este verano.