El consejero y portavoz de la Junta ha destacado la "importancia" y el "peso específico" del sector primario en la Comunidad, que como ha recordado, tiene múltiples implicaciones ya que, además de la propia actividad económica y laboral asociada, es también responsable "en buena medida" de fijar población en el medio rural.
En clave europea, De Santiago-Juárez ha explicado que este seminario del Grupo de Expertos ha de ser, ante todo "útil" y ha valorado que se produzca cuando las instituciones de la Unión analizan la continuidad de la PAC en el nuevo escenario de perspectivas financieras.
De hecho, la pasada cumbre informal de ministros de agricultura sirvió para clarificar las posiciones de los países miembros que se han mostrado a favor de que la Política Agrícola Común se mantenga a partir de 2013.
Una PAC más fuerte y que dignifique la actividad agraria
Los últimos resultados del "Eurobarómetro", reflejan que para una amplísima mayoría de los ciudadanos encuestados (90% de media), la agricultura y el medio rural son indispensables para el futuro de Europa y que la política agraria debe asegurar la calidad y la seguridad de los productos agrícolas y un nivel de vida adecuado para los agricultores.
El Gobierno autonómico considera que el contexto actual de la economía europea debe encontrar en el sector agrario y en su industria unos "perfectos aliados" para la recuperación económica y el empleo, sobre todo actuando en los espacios más frágiles desde el punto de vista de las oportunidades de empleo, como son las áreas rurales.
Silvia Clemente,ha indicado que estamos ante una "buena oportunidad" de trabajar por el futuro de este sector y en definitiva de toda la Unión ya que es en estos momentos cuando se deben poner las bases de la futura Política Agrícola Común, un nuevo modelo que "dignifique" la actividad agraria y que conlleve un giro de la PAC hacia una concepción productivista y de mejora de la competitividad.
La Junta considera que es necesario incorporar actuaciones comunes, en concreto, sistemas de intervención pública que recuperen el mercado en situaciones de distorsión, pero con un efecto más rápido en el agricultor y ganadero, que extienda el sistema de almacenamiento privado y entregas a industria para transformarlo en un sistema de compras con repercusión en el agricultor y ganadero en el precio de compra público.
Con el objetivo de concienciar a la sociedad de la importancia de este tipo de políticas y del medio rural, es necesario que esta estrategia especifique estos planteamientos en un doble sentido. Por un lado, mantener un sistema que nos abastezca de alimentos con calidad y seguridad alimentaria tiene un coste. Por otro lado, si se consigue mantener la actividad en el sector agrario, quedará asegurada la actividad en una parte del sector industrial y de servicios.
En la Unión Europea el sector agrario y la industria agroalimentaria representan el 4% del Valor Añadido Bruto, y dan trabajo directo a doce millones de personas en la agricultura y a otros cinco millones más en la industria alimentaria.
Esta participación en la actividad económica se duplica o triplica en las áreas rurales europeas y en las regiones con un alto componente rural, donde llega al 13%. Un ejemplo claro es Castilla y León, donde esta participación se eleva al 12% del Volumen Añadido Bruto Regional, con más de 125.000 personas ocupadas directamente en estas dos actividades.