Han pasado más de 3 años desde que Óscar Gómez, un joven de 29 años de Tordesillas, falleciera a las puertas de su bar. Un hombre de nacionalidad portuguesa, acompañado de otros tres le golpeó y éste se desnucó en la acera. A día de hoy la familia no sabe nada del caso y hacen un llamamiento para que les permitan reconocer al presunto homicida.
El intento de robo de unas sillas desencadenó la tragedia. Roberto, padre de la víctima, y Mónica, pareja entonces de Óscar continúan con la impotencia y desesperación lógica. Aún con la mirada perdida esperan a que un juez autorice una rueda de reconocimiento para señalar al culpable.
El presunto homicida fue localizado en Portugal en 2007. Entonces prestó declaración en agosto de ese mismo año y el juez le dejó libre con cargos. Mónica fue la único testigo del crimen. A ella el agresor tb le golpeó hasta dejarle la cara morada.
Reabrir o cerrar la causa está ahora en manos de la Audiencia.