¿Cuándo inicio mi camino?
Desde hace siglos el camino de Santiago se ha hecho a pie. Un peregrino puede caminar al día entre 25 y 30 kilómetros. Los meses ideales para comenzar el camino son abril y septiembre, ya que en esa temporada hay menos gente y por lo tanto, menos masificación.
El peregrino suele levantarse a las 6.00 de la mañana y terminar sobre las 19.00 en el albergue en donde descansará. Para hacer el camino lo más cómodo posible es importante es llevar ropa ligera, poco equipaje, calzado cómodo y sobre todo un bordón, bastón en donde se apoya el peregrino, para poder resistir mejor el trayecto.
Lo más preciado de un peregrino es el agua. Las fuentes o manantiales que hay a lo largo del trayecto, señalizadas debidamente, son bien acogidas por los caminantes ya que les ayudan a soportar mejor las altas temperaturas y evitar la deshidratación.
¿Cómo me preparo?
Para realizar el camino hay que prepararse físicamente y entrenar con el mismo calzado que se va a utilizar en el camino. También es conviniente cargar el mismo peso en la espalda que se estima que se va a llevar. Los pies hay que prepararlos de una manera muy minuciosa, ya que si no lo hace, las molestas ampollas le acompañarán durante todo el trayecto.
A pie o en bici....
La forma más tradicional es hacerlo a pie, pero la bici es otro medio 'de moda' para llegar a Santiago. Si quiere realizar el camino en bici, lo mejor es que se vaya preparando meses antes, ya que requiere una forma física superior. Prácticamente todos los que peregrinan a Santiago van a pie, un 77% o en bici un 22,5%.
La ruta del camino está preparada para hacerlo a bici. Lo mejor es elegir una bicicleta de montaña, con distintas velocidades. De esta forma, facilita los ascensos, descensos, caminos pedregosos, etc. Conviene no elegir una bici demasiado pesada, y por supuesto hay que ir equipados con casco, gafas de sol, chubasquero, un pequeño botiquín, zapatillas de suela dura y llevar camisetas de algodón. La bici debe llevar sus accesorios correspondientes como la bomba de aire, cables de freno y una llave inglesa entre otros.
Tanto el peregrino que va a pie como el que va en bicicleta debe ir bien iluminado con chalecos reflectantes y colores vivos.
¿Cuesta mucho hacer el camino?
La mayoría de los albergues son gratuitos, aunque muchos peregrinos dejan 'la voluntad'. Los desayunos también suelen ser gratuitos. Por lo general, un peregrino suele gastar entre 9 y 12 euros al día, destinados a comida y alojamiento generalmente.
Conviene llevar poco dinero en la mochila. Las tarjetas de crédito es la mejor opción.