El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, ha advertido a los sindicatos y la patronal que no entiende que su rechazo a la integración de las cajas de Burgos, Ávila y Segovia en el grupo Banca Cívica pueda poner en peligro la "supervivencia" de las entidades de ahorro de Castilla y León cuando este proyecto, que impulsa el Gobierno regional y el PSOE, tiene el aval del Banco de España y, además, se velará por que las cajas conserven su naturaleza jurídica y su presencia en el territorio.
Herrera, dolido porque el presidente de la patronal Cecale, Jesús Terciado, haya hablado de "traición" por el apoyo ahora de la Junta y del PSOE a la integración en Banca Cívica que antes se rechazaba para Caja de Burgos, ha lanzado un mensaje a los agentes sociales, que además han anunciado una declaración conjunta de oposición al proyecto que impulsa el Ejecutivo regional y la oposición socialista.
"Este presidente no puede entender, incluso desde el reconocimiento de la buena voluntad, que algunos en lo privado y en lo público expresen, en clara contradicción con el objetivo de mantener la presencia de las cajas en Castilla y León, que prefieren a esa fórmula técnica, que inspira el Banco de España y que nosotros estamos impulsando, el hecho de que se ponga en peligro la supervivencia de las cajas", avisó al final de su intervención en la inauguración de la jornada "Por el Bienestar y el empleo" organizada por el PP.
En esta línea, recalcó que "en ningún caso se puede poner en peligro" el futuro de las cajas y añadió incluso que éste "se puede producir tanto" por una intervención del Banco de España como "si alguna de ellas prefiere entregarse para ser absorbidas por una entidad mayor que determine su desaparición", extremo este último que añadió que su Gobierno no va a permitir.
"Esa es la operación necesaria, esa es la fórmula por la cual debemos actuar y por lo tanto lo que debemos hacer es apoyar que se mantenga la naturaleza jurídica de las cajas", aseveró, y subrayó que la Junta velará por preservar esas garantías a través de los contratos sociales que negocien las tres cajas para su integración en el grupo Banca Cívica, que promueve Caja Navarra.
Herrera admitió que la solución técnica elegida para que las cajas de la comunidad adquieran tamaño para operar fuera plantea "incertidumbres y dificultades", pero, junto a la competencia que ejercerá la Junta, manifestó que "más pronto que tarde" el Gobierno deberá reformar la ley para garantizar que la gestión de una parte de las cajas a través de un grupo contractual no las llevará a convertirse en un banco.
Mando en plaza
El presidente de la Junta reiteró que todos, en referencia a los grupos políticos y agentes sociales, comparten que las cajas deben mantener la naturaleza jurídica, la vinculación al territorio, la obra social y el dividendo social que retribuye a la sociedad donde están asentadas. "Lo compartimos, pero la responsabilidad nos lo exige", afirmó, y aseguró que CCOO, UGT y Cecale, a los que en ningún momento de su intervención citó por su nombre, tienen toda la información de este proyecto.
"Hay que ser más fuertes en Castilla y León para presentarse con mayor fortaleza, con mejores cartas, con mejores posibilidades, con mando en plaza en las alianzas con entidades de otras comunidades autónomas", insistió, para añadir que "lo marca el sentido común". "En esto estamos centrados y acertados".
Herrera reiteró que "no se pueden poner puertas al campo" para la salida de las cajas al exterior, pero subrayó que la integración debe ser antes en el ámbito interno de la Comunidad y después forjar alianzas fuera. Recalcó que la integración de las tres cajas en el grupo contractual de Banca Cívica es una "necesidad" donde se "va de la mano" con el Banco de España e insistió en el beneficio tanto para cada una de ellas de manera individual como para el conjunto del proceso.