En la última semana de febrero se va a decidir el futuro de Caja de Burgos, Caja de Ávila y Caja Segovia. Los próximos siete días son los que se ha dado de plazo el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, para dejar encarriladas las negociaciones para la unión de las tres entidades de ahorro.
Así lo ha manifestado esta mañana durante la inaguración de las nuevas dependencias del teléfono 012. Herrera ha afirmado que "será una semana intensa, dedicada y reservada para trabajar con dichas cajas para encontrar una solución". Será una guía pues la intención del presidente es dejar después a sus responsables "que busquen el marco más adecuado y el novio más guapo".
El jefe del ejecutivo autonómico ha avanzado que ya ha hablado con el Banco de España, el gobierno central y los presidentes de las cajas implicadas en el proceso. Ha manifestado que todos son conscientes de que hay que adoptar ya una fórmula porque "el tiempo apremia".
Juan Vicente Herrera ha valorado positivamente la desconvocatoria del consejo de administración de Caja de Burgos que se iba a celebrar ayer. Considera que el presidente de la caja, José María Arribas, ha tomado la decisión adecuada porque " no se contaba con los apoyos suficiente ni con el beneplácito de las instituciones".
Herrera ha destacado el respaldo unánime del comunicado conjunto que considera " coherente, oportuno e importante". Así mismo ha agradecido la fuerza del acuerdo por el respaldo del partido socialista " le pese a quien le pese".
Sobre la posibilidad de veto al proyecto de Banca Cívica, el presidente de la Junta de Castilla y León ha señalado que se trata de una capacidad que por ley tiene el ejecutivo autonómico, "no es para ponerse chulo pero sí para ejercerla".