Si España dejara el sistema de la Seguridad Social en manos de cada autonomía siete estarían en quiebra, entre ellas Castilla y León.
Aunque la Seguridad Social en su conjunto tiene superávit, hay muchas comunidades en números rojos. Aragón, Extremadura, Cantabria, País Vasco, Castilla y León, Galicia y Asturias reciben una cuantía en cotizaciones de empresarios y trabajadores insuficiente para pagar las pensiones y prestaciones de sus ciudadanos.
Castilla y León es la región más envejecida de España. Cerca del 23% de la población tiene más de 65 años. Un dato que explica, en parte, su alto déficit en materia de pensiones, que ronda los 1.300 millones de euros.
El informe sobre el saldo de la Seguridad Social a nivel autonómico deja buenos resultados en Madrid, con casi 5.300 millones de superávit, y en Cataluña, con 2.000 millones. Cifras que se explican por su dinamismo a la hora de crear empleo, pero también porque en muchos casos, los trabajadores cotizan en estas regiones pero cobran la pensión en su lugar de origen, al que regresan tras la jubilación.
Con esto, el debate sobre la reforma del sistema de pensiones vuelve a encenderse. Si ahora mismo se rompiera la caja única de la Seguridad Social, tal y como viene reclamando el Partido Nacionalista Vasco, más de un tercio de las regiones estaría en números rojos. En el caso de ceder sólo las bonificaciones empresariales se rompería de igual forma el sistema pero se eliminarían las consecuencia