Un grupo de trabajadores de Rottneros ha vuelto a tomar el interior de la planta papelera que esta multinacional sueca posee en la localidad burgalesa de Miranda de Ebro.
Tras celebrar la diaria asamblea de trabajadores en su campamento de la sede administrativa de la Junta de Castilla y León en Miranda de Ebro, los empleados decidieron retomar las movilizaciones a través de la visita a la planta para manifestar, como ya hicieran en la jornada del lunes 7, su oposición al cierre.
Así, según informó el presidente del Comité de Empresa, Francisco González, desde las 10.00 horas, unos 70 empleados volvieron interior de la fábrica, donde permanecerán hasta que tengan noticias sobre el futuro de la planta.
Según González, la respuesta por parte de Intermills podría llegar el próximo jueves, con la presentación de un plan económico para la adquisición de la planta papelera.
Mientras tanto, aseguran, "no ha habido noticias a este respecto", pese a tener un contacto "continuo" con el director general de Industria, Carlos Martín Tobalina.
Las negociaciones entre los posibles compradores de la fábrica, los canadienses de Intermills, y sus propietarios, los suecos de Rottneros, caminan, sin embargo, "muy despacio", a juicio de la plantilla. "Esta es nuestra principal apuesta, al igual que para la Junta, aunque las negociaciones no van todo lo rápido que quisiéramos", señala el presidente del comité de empresa y delegado de CCOO.
Durante el encierro protagonizado en la jornada de ayer se hizo necesaria la presencia de bomberos en varias ocasiones por la quema de neumáticos a la puerta de la fábrica, que no ocasionaron daños y donde los manifestantes impidieron el paso de la Policía hasta altas horas de la noche, cuando abandonaron su postura.