El Cuatro Rayas BM Valladolid ha ganado el I Torneo Castillo de Curiel y Villa de Peñafiel tras superar en la final a un correoso Alcobendas que, aunque intentó imponer su defensa, finalmente no pudo ante la mayor calidad de los vallisoletanos.
El partido comenzó con más presión que la semifinal ante el Toledo, sobre todo porque el Alcobendas planteó una seria defensa, que dificultó a los vallisoletanos el desarrollo de un juego rápido y sorpresivo, aunque supieron aprovechar el juego estático para controlar el marcador desde el inicio.
Si bien el juego con el pivote fue protagonista en los primeros compases del encuentro en los locales, ante la férrea defensa impuesta en el centro por Colón, Milos Pesic y Vink, Perales trasladó la acción hacia el lateral y el extremo, donde Gurbindo y Joli estuvieron muy efectivos, permitiendo a su equipo cobrar una ventaja de cuatro goles (7-3), en el minuto 15.
Con el 10-5 en el electrónico, el técnico madrileño Rafa Guijosa solicitó un tiempo muerto para pedir más presión defensiva a sus jugadores que obtuvo su recompensa, puesto que las diferencias se redujeron a dos goles (11-9), lo que obligó a Pastor a hacer un receso, tras el que el Cuatro Rayas aumentó en dos su renta antes del descanso (13-9).
Tras la reanudación, el cuadro local se mostró más inseguro en defensa lo que, unido a los fallos en los lanzamientos, les impidió realizar un juego fluido, aunque la calidad de jugadores como Gurbindo mantuvo las diferencias en los cuatro goles (23-19), a pesar de que el Alcobendas nunca se dio por vencido y mostró su mejor cara.
Con Perales y Gurbindo controlando la circulación del balón y la mejora defensiva, los vallisoletanos dieron un último acelerón para imponer su dominio y aumentar la renta hasta los seis goles (27-21) y, aunque Guijosa intentó frenar el arreón local con un tiempo muerto, los "titulares" del equipo mantuvieron el tipo tras la exclusión de Eduard Fernández, para sumar un nuevo triunfo (29-25).