El CAI Aragón soñaba con imponerse al Pevafersa Valladolid y meterse en la lucha por los puestos de privilegio de la Asobal, pero despertó de su sueño ante un rival que desde el comienzo abrió brecha en el marcador y con los dos puntos de Zaragoza consolida su tercer puesto.
El conjunto zaragozano se vio sorprendido por el agresivo planteamiento defensivo de Juan Carlos Pastor con tres hombres saliendo más allá de la línea de nueve metros y en la que los locales no eran capaces de encontrar huecos.
Casi siete minutos tardaron los naranjas en anotar el primer gol por medio del extremo Cartón, aunque su rival marcaba mejor el ritmo del juego y poco a poco iba aumentando su ventaja hasta los cinco tantos de diferencia (5-10), lo que obligó a Mariano Ortega a intentar poner freno a las acciones rivales.
Las exclusiones casi consecutivas de los visitantes Ávila y Antonio estimularon a los locales que recortaron su desventaja hasta los dos tantos, pero su rival les respondió con un 4-0.
Los zaragozanos aprovecharon en la recta final una nueva exclusión, en este caso de Gurbindo, para volver a recortar diferencias y Sergio Ruiz Casanova tuvo en su mano el situar a su equipo a un solo tanto de desventaja pero la veteranía de Svensson lo impidió y en la siguiente acción Tvedten, en su tercer penalti marcado, permitió a los vallisoletanos irse al descanso con tres tantos de ventaja (12-15).
Los locales elevaron su intensidad en el comienzo de la segunda parte y se situaron a un solo gol en el marcador y cortar varios balones en defensa a un rival que sin embargo supo reaccionar y contrarrestar los dos goles iniciales del CAI.
Los vallisoletanos manejaban los tiempos del partido con gran facilidad, gastando segundos cuando más lo necesitaban y bordeando en muchas ocasiones el pasivo.
A pesar de ir perdiendo, los naranjas parecían tener al alcance de la mano el poder darle la vuelta al partido, pero un penalti fallado por el goleador Cartón y tres tantos consecutivos del incisivo Tvedten (17-23) dejaron prácticamente sentenciado el choque.
A partir de ahí hubo un poco más que un intercambio de goles que únicamente permitió a los maños recortar un tanto su desventaja en el marcador.