sin garantías de que estuviera libre de sustancias tóxicas no apreciables a simple vista
el reparto de compost contaminado puede convertir los campos de cultivo en vertederos incontrolados
El Procurador del Común ha admitido a trámite una queja formulada por parte de Ecologistas en Acción sobre la mala calidad del compost producido a partir de los residuos sólidos urbanos y que distribuye para su uso como fertilizante en suelos agrícolas el Centro de Tratamiento de Residuos (CTR) de la provincia de León.
La queja se formuló después de que esta entidad, junto a la Asociación de Agricultores Ecológicos del Sur de León (Aesurle), denunciara el pasado año ante las administraciones competentes (Mancomunidad de Municipios Gersul y servicio territorial de Medio Ambiente de la Junta) el reparto de compost "no apto para uso agrícola debido al alto porcentaje de elementos impropios detectados", entre ellos trozos de plásticos y vidrio.
Además, afirman que este compost se distribuyó "sin certificaciones de idoneidad, es decir, sin garantías de que estuviera libre de sustancias tóxicas no apreciables a simple vista y sin que pudiera descartarse la presencia de metales pesados".
En este sentido, indican que "hay que tener en cuenta que el reparto de compost contaminado puede convertir los campos de cultivo en vertederos incontrolados, con grave riesgo de contaminación de las cosechas y la cadena alimentaria, los suelos y las aguas subterráneas". Es por eso que esta asociación solicitó en aquel momento la paralización de la distribución del compost producido en el CTR, la identificación de las personas receptoras para alertarlas de los posibles riesgos del producto repartido y la apertura de un expediente sancionador a las empresas que forman la UTE adjudicataria de su explotación. Estas solicitudes no fueron contestadas.
Posteriormente, al amparo de la ley que protege el derecho a la información en materia de medio ambiente, se pidió a Gersul la documentación acreditativa (analíticas incluidas) del cumplimiento de los requisitos legales (contenido en nitrógeno, niveles de microorganismos o de metales pesados) que debe acreditar el compost para ser usado como fertilizante agrícola, una petición que tampoco ha sido atendida.
Por todo ello, y sobre todo, "debido al riesgo real de contaminación de suelos y cosechas", Ecologistas en Acción ha recurrido al Procurador del Común para conseguir esta información y para que se inste a la colaboración de las distintas administraciones implicadas de manera que se asegure en el centro la producción de un compost libre de patógenos y de metales pesados, apto para su empleo en los campos de cultivo.
Del mismo modo, consideran que, "mientras esa situación no pueda garantizarse, lo más prudente es evitar el uso del compost de residuos sólidos urbanos que son tratados en el CTR" y solicitan, una vez mas, al Consorcio Gersul y a todos los ayuntamientos que lo forman "que impongan la recogida selectiva obligatoria de la materia orgánica en origen, condición previa indispensable en la fabricación de compost exento de riesgos para la salud pública y el medio ambiente".