Los vinos de nuestra tierra han logrado el reconocimiento internacional. Lo mismo está logrando la empresa palentina Cascajares. Sus productos ya llegan a Portugal, Italia, Alemania, Grecia e incluso Japón. Ahora se han propuesto ampliar sus fronteras y han abierto una delegación de promoción y distribución en París. Su objetivo es seguir creciendo y para ello la internacionalización es una pieza clave.
Las exportaciones se han convertido en el motor de la economía y para muchas empresas la única vía para esquivar la crisis. Pero ya no sólo es importante vender fuera de nuestras fronteras. Abrir delegaciones en el extranjero hace que la internacionalización sea mucho más sencilla. Así lo ha hecho Cascajares.
Además de Europa, su gran reto es abarcar el mercado americano y para ello abrieron una planta en Canadá en 2008. Pretenden tener el 50% del negocio fuera de España, un objetivo ambicioso en el que por encima de todo se apuesta por los productos de Castilla y León.
Optimistas de cara al futuro, seguir creciendo significa seguir apoyándose en la exportación e internacionalización sin olvidar el incremento de ventas a domicilio que están experimentando en internet.