El presidente de la comisión, José Manuel Durao Barroso ha presentado un plan para recapitalizar de manera coordinada los bancos europeos ante un posible agravamiento de la deuda. Las entidades financieras podrían necesitar entre los 100.000 y los 300.000 millones de euros.
Con la venda en los ojos desde 2007, la Unión Europea está dispuesta a ponerse cuatro años después un parche. Bruselas presenta un plan para recapitalizar la banca, un balón de oxígeno para las entidades financieras ante la que se avecina en 2012.
La autoridad Bancaria Europea calcula que para asegurar la estabilidad de la banca europea son necesarios más de 100.000 millones de euros, según el Fondo monetario Internacional entre 200.000 y 300.000 millones de euros. Solo la banca griega necesitaría 30.000 millones.
El regulador europeo elevaría del 5 al 7% el ratio de solvencia de las entidades bajo un escenario de recesión y un recorte en la valoración de la deuda, además de evitar que se repitan segundos rescates como el del banco franco belga Dexia.
De las 90 entidades que se sometieron a los test de estrés del pasado mes de julio, solo 8 suspendieron, pero si se eleva el requisito mínimo de capital exigido al 7%, la lista se podría elevar hasta las 48, sin tener en cuenta la banca alemana no se sometió a estas pruebas y de la francesa, solo lo hicieron 4. Gigantes como BNP Paribas o el Banco Santander no pasarían los nuevos test.
Ante esta amenaza las agencias de calificación Estándar and Poors y Ftich han rebajado la calificación de hasta 10 entidades española como BBVA, Banco Sabadell, Caixa Bank o Bankia.
Y en el ámbito político esta decisión podría distanciar a Merkel y Sarkozy. París se encuentra mucho más interesado en recapitalizar sus bancos. Algo nada beneficioso para una Europa sin liderazgo de la que es una nueva muestra la decisión del parlamento eslovaco de no ratificar el Fondo Europeo de estabilidad financiera, lo que ha provocado la caída del gobierno de centro derecha de este país.