El Grupo Popular, a través del procurador Alfonso García Vicente, rechazó este miércoles por "insustancial" la creación de una oficina de mediación por parte de la Junta como primera medida de choque para evitar el desahucio de familias que no pueden hacer frente al pago de la hipoteca, mientras que la socialista Ana Redondo, defensora de la propuesta, clamó por la capacidad de autogobierno de la Comunidad y por hacer efectivo el derecho estatutario a la vivienda.
En su propuesta ante el pleno, Ana Redondo reclamó a la Junta la creación de una oficina de mediación financiera con recursos de la administración autonómica con objeto de que pueda intervenir y evitar expedientes judiciales por el impago de hipotecas ante las dificultades económicas de las familias por la crisis. "No podemos estar impasibles, no podemos estar al margen de situaciones tan dramáticas", afirmó con la mirada hacia la tribuna de invitados, donde se encontraban algunos afectados, a quienes dio las gracias y citó por su nombre.
Redondo apeló a varios artículos del Estatuto de Autonomía y preguntó si los grupos de la Cámara, y en particular el PP, creen en la capacidad de autogobierno de la Comunidad, porque en ese caso, en su opinión, la respuesta debe ser favorable a ofrecer una solución a familias afectadas por desahucios por no poder pagar la hipoteca. "En los últimos cuatro años, seis familias han tenido que abandonar cada día sus hogares por no poder hacer frente a los pagos", subrayó.
A la iniciativa socialista, el popular Alfonso García Vicente contrapuso una enmienda en la que se instaba al Gobierno central a acometer una reforma laboral para facilitar la inserción laboral, concluir la reestructuración del sistema financiero para que haya crédito, evaluar la necesidad de reformar el derecho de asistencia jurídica gratuita y analizar una revisión del sistema sobre el proceso de ejecución hipotecaria.
"A una propuesta insustancial y raquítica, el Grupo Popular responde con una enmienda ambiciosa", defendió García Vicente, quien acusó a los socialistas de "haber tirado la toalla" por proponer "cuidados paliativos" sin ahondar en las causas de tal situación, que para los populares están en las "desastrosas" políticas del Gobierno saliente socialista.
El popular no ahorró calificativos para la propuesta socialista, a la que tildó también de "miopía política y ocurrencia", y apuntó a la oficina creada por el tripartito catalán con la resolución de sólo doce casos y cuestionada por el defensor del pueblo de esa comunidad bajo la consideración de que no servía para nada.
"Es una enmienda a los Reyes Magos, un cuadro naif, presentan la arcadia feliz", replicó Redondo, molesta por la calificación de "insustancial" de la propuesta de su grupo, al tiempo que insistió en que desde la Comunidad, conforme a las competencias que tiene, se puede hacer algo para dar una primera solución a esas personas.
Por su parte, el portavoz del Grupo Mixto, José María González (IU), propuso la retirada de la propuesta y de la enmienda y la presentación de una proposición de ley consensuada por todos los grupos para que la Junta actúe con urgencia, después de calificar de "oratoria al servicio del despiste y de no asumir responsabilidades" los argumentos que escuchó de Redondo, cuyo partido no tomó medidas en el Congreso, y de García Vicente, por "dejar pasar su responsabilidad".
La socialista cerró el turno con dureza al aceptar la oferta de González, pero con la consideración de que se presente sólo por los grupos Socialista y Mixto por entender que al Popular le parece "insustancial el sufrimiento" de esas personas, algunas de ellas, según el parlamentario de IU, están viviendo en un garaje. La critica de Redondo fue recogida con gestos de contrariedad por García Vicente, desde su escaño, ya que había concluido su turno.
Antes de cerrar el debate, García Vicente, que desacreditó la creación de una oficina de mediación para evitar desahucios por el impago de hipotecas, anunció que su grupo presentará la enmienda en forma de proposición no de ley, cuyos términos se dirigen al Gobierno para que adopte una serie de medidas. "Unos tratan de hacer guiños y otros de buscar soluciones reales", concluyó, sobre la diferencia que observó entre su iniciativa y la del Grupo Socialista.