Viajamos por la A-25, que une Fuentes de Oñoro con Aveiro, un trazado que enlaza con la A-62 y que es muy usado por los castellanos y leoneses. A partir del 8 de diciembre, por circular por esta autovía habrá que pagar. El cobro se efectuará por telepeaje mediante los arcos detectores y el precio rondará los 8 céntimos por kilómetro. En el lado portugués se considera un golpe demoledor a su hostelería y comercio porque frenará la llegada de españoles.
El peaje es de ida y vuelta y también las empresas españolas que comercian con Portugal, consideran que el negocio puede caer hasta el 30% estos primeros meses. Las SCUTS, carreteras sin coste para el usuario, fueron construidas con la idea de ser gratuitas, ahora el gobierno luso no puede mantenerlas y recurre a este sistema de cobro.