La nueva ley de tráfico, que cumple ya ocho días en vigor, pretende ser implacable con las malas conductas al volante. Los nuevos radares de tramo que se estrenarán en el trazado segoviano de la AP6 en los túneles de Guadarrama serán la principal herramienta contra los excesos de velocidad. De poco servirá la picaresca de frenar antes de llegar al aparato. Se instalarán dos cámaras, una al comienzo del trazado bajo vigilancia y otra al final. El lector captará la matricula, registrará la hora exacta y calculará la velocidad media. Funcionarán de noche y de día y tampoco se podrán evitar cambiando de carril porque los sensores estarán interconectados. Tráfico hará pública la fecha y los recorridos concretos bajo vigilancia.
La norma trae más novedades. A partir de ahora, se considerará infracción grave programar el navegador conduciendo, que el titular del vehículo permita que lo conduzca una persona sin permiso o estacionar en los espacios reservados para las personas con discapacidad. Se eleva a la categoría de infracciones muy graves no instalar la señalización de obras o hacerlo mal y conducir con inhibidores de radar. Esto último conllevará sanciones de 6.000 euros y la pena máxima de seis puntos.
Para el resto de infracciones, las cuantías serán de 500 euros para las sanciones muy graves, 200 para las graves y 100 para las leves.
Detracción de puntos
La ley conlleva también modificaciones en la detracción de puntos. Las penas máximas serán de seis puntos por conducir con tasas de alcohol superiores a la permitida o bajo los efectos de estupefacientes o por negarse a que la autoridad pueda comprobarlo. También se penará así el conducir de forma temeraria o en sentido contrario o utilizar dispositivos que alteren el normal funcionamiento del tacógrafo.
Por otra parte, perderemos cuatro puntos si conducimos sin carné, arrojamos colillas u otros objetos a la vía o si nos saltamos un stop, un ceda el paso o un semáforo en rojo. Tres puntos nos costará realizar mal un cambio de sentido o no usar el cinturón de seguridad.
Bonificación del 50%
Entre los principales cambios destaca que se podrá pagar la multa en el momento con una bonificación del 50%, un hecho que ha sido criticado por las asociaciones de automovilistas, que creen que el único afán de esta medida es recaudatorio y que califican de barbaridad legal que el boletín de un agente de la guardia civil se convierta en una resolución sancionadora sin que lo supervise ninguna otra instancia administrativa.
Desde la entrada en vigor del carné por puntos el uno de julio de 2006, un total de 2.150 conductores han perdido su permiso de conducir. De ellos, 2.050 eran hombres y tan sólo 100, mujeres. En los dos últimos años y medio se ha detenido en la comunidad a 3.560 personas por conducir con una tasa de alcoholemia superior a 0.60 miligramos y 1.278 personas han sido sorprendidas conduciendo sin carné.