El fabricante japonés de vehículos Nissan prevé finalizar su año fiscal con una producción de en torno a las 15.500 unidades de los modelos Cabstar y Atleón que se fabrican en las instalaciones de Ávila, donde la próxima semana comenzará la remotorización del primero de los dos modelos, con la incorporación del motor Euro5 de 2.5 litros.
El director de Operaciones Industriales de Nissan en las plantas de Barcelona, Ávila y Corrales de Buelna (Cantabria), José Luis Sanjoaquín, adelantó que a finales de año se procederá a la remotorización de ambos modelos, pero con el motor de tres litros.
En el transcurso de unas jornadas de formación con cerca de 300 ejecutivos comerciales de España y Portugal ante el lanzamiento de los nuevos productos de Nissan, Sanjoaquín incidió en que el año fiscal de la compañía se cerrará –en marzo- con una producción en la planta abulense que rondará las 15.500 unidades. Si la evolución del mercado es positiva, podría, incuso, llegarse a las 16.000 unidades, aunque alcanzar las 17.000, cifra que se fijó en el último plan industrial aprobado para la factoría para que los trabajadores despedidos el año pasado pudieran reincorporarse, es "muy difícil".
En este sentido, recordó que la producción alcanzó su nivel más bajo en 2008, con 12.000 unidades, pero que, desde entonces, se está aumentando, de manera que, en 2009, se alcanzaron las 14.000 unidades y, el año pasado, las 15.100 unidades producidas en las instalaciones de Ávila.
No obstante, afirmó que "no es el momento" para hablar de la adjudicación de un nuevo modelo a la factoría, como se estaba esperando desde antes del verano, a pesar de lo que la planta abulense continúa siendo "muy importante" y mantiene la relación "calidad-coste-plazos", por lo que "la plantilla puede estar tranquila".
Mercado
Hay que tener en cuenta, explicó el director de Operaciones Industriales, que la mitad de la producción de la fábrica abulense se vende en España, Francia, Italia e Inglaterra y que Rusia y los países centroeuropeos, con excepción de Alemania, donde la incursión es menor, también se están convirtiendo en mercados emergentes.
Así, alrededor del once por ciento de la producción de Ávila se vende en España, mientas que Francia e Italia suponen "entre un 15 y un 20%" cada una, un aspecto sobre el que llamó la atención José Luis Sanjoaquín a la hora de mantener la producción o aumentarla.
Por ello, Sanjoaquín lanzó un mensaje de "tranquilidad" en su visita a Ávila, incidiendo en que "todos estamos cumpliendo" los compromisos adquiridos, incluidas las Administraciones central y regional, con quien aseguró se mantiene una relación "muy estrecha".