Una cochera doméstica convertida en un auténtico museo. Artilugios de madera elaborados por un Jose. Un jubilado vallisoletano que lleva 16 años cortando, serrando, afinando y dando forma a decenas de artículos decorativos. Todo por puro hobby. No se vende nada, o casi nada, a no ser que alguien venga con el talonario bien cargado. Pero ¿cuánto valen sus obras...?¿Quien lo sabe? Ni él mismo pone precio porque no se puede calcular su valor, ni en horas de trabajo, ni en material.
Una antigua era con aperos, carros y labradores que cobran vida, es su preferida. Aunque su último gran trabajo ha sido una enorme maqueta del Ayuntamiento de Valladolid, a escala.
Llevaba cuatro años intentando ponerse con ello hasta que el 7 de enero de este año decidió ponerse manos a la obra. Han sido 7 meses de trabajo diario con un mimo exquisito.
Del techo de su garaje también cuelgan aviones o helicópteros, con motor, por supuesto. Caballos, burros, cachabas o incluso jaulas para sus periquitos. Y para los próximos días ya está rematando los bueyes de un precioso carro del Rocío. Un talento oculto en Castilla y León al que no se le resiste cualquier idea curiosa.