Hay millones de historias de lealtad eterna entre hombres y animales, este martes, por ser San Antón, les contamos una. La de un hombre que con paciencia, fe y ayuda de la tecnología ha recuperado a su perra perdida.
Cuando tenía apenas un año y medio de vida, la sabuesa Linda se perdió en una cacería de jabalíes. Han pasado 7 años de angustia y desesperación para su dueño, Horacio, que no cesó en su empeño de buscarla.
Durante su primer año de búsqueda recorrió 2.000 kilómetros siguiendo el rastro de su perra favorita, pero sin éxito alguno. La esperanza de encontrarla se iba haciendo añicos a medida que pasaban los años y la perra iba envejeciendo.
¿Dónde estaba? Toda una incógnita hasta este año. La llamada de un veterinario devolvió al dueño la ilusión de volver a ver a la sabuesa de sus ojos. Y ambos se reconocieron al instante. Ahora, 7 años después, y con un poco más de canas, ha vuelto a la que fue su caseta. Su cometido ahora no es la caza, sino encontrar un novio sabueso
Sus cachorros podrían llevar también el microchip de identificación de animales, una especie de DNI que ha hecho realidad el reencuentro entre Linda y Horacio.