La Guardia Civil ha detenido este jueves a un menor en relación con la muerte de María Esther Jiménez, la niña de la localidad malagueña de Arriate de 13 años, cuyo cuerpo fue hallado el pasado 20 de enero con evidentes signos de violencia en el interior de una caseta asociada a una piscina enclavada en las afueras del pueblo. El detenido pasará a disposición judicial previsiblemente mañana.
Poco antes del mediodía, varios agentes de la Guardia Civil vestidos de paisano han entrado en una vivienda situada en el centro de la localidad, que, posteriormente, ha sido acordonada por los efectivos, y donde ha sido detenido el joven, de 17 años, que, según los vecinos, tiene dos hermanas, es una persona normal y trabajaba con su padre en la construcción.
Los investigadores han concluido alrededor de las 15.00 horas el registro en el domicilio del menor, tras lo que se han trasladado a una finca que la familia tiene en las afueras del pueblo, en la zona conocida como El Parchite, donde han permanecido apenas 20 minutos para realizar una diligencia concreta, según han informado fuentes cercanas a la investigación. Tras esto, el joven ha sido trasladado a la Comandancia de la Guardia Civil en Málaga.
Una vez que finalicen las diligencias por parte de los investigadores, el joven será puesto a disposición de la Fiscalía de Menores de Málaga, que es la que le tomará declaración y propondrá la medida que a su entender se le debería imponer, que puede llegar al internamiento, aunque será el juez de menores el que decidirá sobre dicha medida.
Muchos de los vecinos de la localidad serrana e incluso de otros municipios cercanos se han trasladado en la mañana de este jueves hasta la calle donde se estaba realizando el registro y la detención del menor y se han mostrado entre conmocionados y aliviados, indicando que el joven, al que han descrito como corpulento, "es un chico normal y de una familia normal".
Han añadido que se juntaba con sus amigos, al igual que otros jóvenes, en la parada de autobús. Asimismo, han manifestado que "no hubiéramos querido que fuera alguien de aquí porque es un pueblo tranquilo". Los padres de la menor han rehusado hacer declaraciones.
Por su parte, el alcalde de Arriate, Bernardino Gaona, ha reconocido que la detención del joven de 17 años, vecino del municipio, ha sido "una sorpresa total y absoluta". Además, ha afirmado que el pueblo no ha recuperado todavía "un sosiego absoluto".
Gaona ha manifestado que "es una pena para nosotros la muerte de María Esther", que habría cumplido 14 años el pasado martes, 1 de febrero, y "sobre todo que sea un joven de Arriate". "Es bastante doloroso", ha apostillado. También, según ha informado, la familia de este joven es muy conocida en este municipio de la Serranía de Ronda, a lo que ha añadido, además, que "es muy trabajadora, muy luchadora y muy humilde".