Después de que Wikileaks denunciara las torturas que durante años cometieron los soldados estadounidenses en Irak, El periódico The Guardian ha publicado que el Ejército británico entrena a sus interrogadores en técnicas que incluyen humillación a los presos.
Según el rotativo, durante años se han elaborado manuales secretos en los que se explica como se forma a los militares para que provoquen en los prisioneros humillación, inseguridad, desorientación, agotamiento, ansiedad y miedo.
Unas prácticas que violan las convenciones de Ginebra, el texto clave del Derecho internacional humanitario que prohíbe cualquier coacción empleada para obtener información.
Todo el material secreto para el entrenamiento de las tropas británicas en técnicas de interrogación pertenecen a Baha Mousa, recepcionista de un hotel iraquí torturado y muerto por el ejercito británico en Basora en septiembre de 2003.