"Arriesgar, apostar, tener un sueño y seguirlo... No dejar de intentarlo". El debutante David Pinillos (Segovia, 1974), cuyo primer largo, 'Bon Appétit', llegará a las salas comerciales el 12 de noviembre, resumió el lunes con sus propias ilusiones y experiencias de cineasta primerizo la forma de pensar de sus tres compañeros de mesa en el Encuentro de nuevos autores de la 55ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).
Buscar la "verdad", ser fieles a "los personajes" y "las historias" o "llegar al espectador" fueron los conceptos que más repitieron tanto Pinillos como Agustí Vila, quien ayer presentó en Sección Oficial su segundo largo de ficción, 'La mosquitera'; Pilar Pérez Solano, que este martes debuta en Tiempo de Historia con su documental 'Murales'; y Antonio Naharro, codirector de la premiada cinta 'Yo, también', que forma parte del ciclo Spanish Cinema.
Los cuatro directores noveles -Emilio Aragón, quien debutó este año en el cine con el largo 'Pajaros de papel', no pudo llegar a tiempo a la mesa redonda- coincidieron también al señalar que tuvieron que esperar mucho, en algunos casos cuatro o cinco años, para ver cómo su idea se trasladaba del guión a la pantalla.
Por eso, porque levantar un proyecto cinematográfico es una tarea "agotadora", Pinillos recalcó que "es difícil hacer cine si no se tiene fe, ya sea una película radical o comercial", a lo que Solano añadió: "Lo importante es rodearte de gente que crea en el proyecto. Cuando no tienes presupuesto, la clave es tener muchos amigos".
"Para nosotros, lo más difícil fue llegar a hacer la película. Una vez terminada, hubo mucho interés, conseguimos distribución internacional... pero hasta llegar ahí fueron cinco años, un quinario", relató Naharro, quien codirigió 'Yo, también' con Álvaro Pastor.
Vila tuvo que esperar "dos años" para poder rodar el guión de 'La mosquitera', que apalabró sin problemas con un productor. "No me costó encontrarlo, pero lo que parecía fácil resulto difícil. Tuve que esperar, empezaron a cuestionar el guión, el rodaje duró 23 días en lugar de las seis o siete semanas que yo tenía previsto. No teníamos suficiente dinero...".
Los personajes son para los cuatro autores el eje fundamental, el corazón que insufla vida a sus historias y el núcleo desde el que se desarrolla la trama, según señalaron en el Salón de los Espejos del Teatro Calderón. "En un documental, los personajes me interesan más que hacer un 'making of'. Da igual que sea realidad o ficción. Lo suyo es contar historias, transmitir valores que te puedes inventar o que alguien puede contar", puntualizó la directora de 'Murales', un documental que reúne las visiones de artistas de muy diversas nacionalidades y formas de entender la vida.
"Los personajes siempre han de estar por encima de la trama; eso es lo que le da verdad a lo que ocurre", añadió Pinillos, convencido de que lo fundamental es "no perder la honestidad, el fondo de lo que se quiere contar".
Sacudir al espectador
"Hacemos cine porque hay actores y personas, por los seres humanos", resumió Vila, a quien lo que más le "gusta" son "las películas que sacuden y revuelven al espectador". En los mismos términos se expresó Solano cuando dijo que pretende que sus documentales "satisfagan curiosidades e interesen a muchas personas, hagan pasar un buen rato y enseñen algo".
Una vez más, Pinillos resumió el sentir de sus compañeros al apuntar que lo que el pretende con respecto al espectador es "llegar y emocionar". "Estamos muy acostumbrados a reírnos o a asustarnos con el cine, pero nos cuesta dejarnos llevar, soltar los sentimientos", añadió con respecto a su debut en el largometraje, una comedia romántica en la que "los personajes" llevan "el peso".
Cómo entrar en el mundo del cine, qué teclas tocar y a quiénes convencer obsesiona a muchos aspirantes a cineastas, pero la única respuesta que ofrecieron los cuatro participantes en el Encuentro de nuevos autores fue la de que cada uno debe seguir "su propio camino".
"No hay recetas ni normas. Hay que estar muy despierto, utilizar la intuición, la fuerza, el trabajo y la inteligencia... porque hay que saber qué camino escoger y éste no es nunca recto", expuso Naharro, cuya primer largo, 'Yo, también', le valió a sus dos protagonistas, Pablo Pineda y Lola Dueñas, las Conchas de Plata del Festival de San Sebastián del año pasado.
"Yo soy montador y cada camino es muy diferente. Si algo nos une es el sueño de querer hacer algo, contar una una historia", aseveró Pinillos, para quien "la sinceridad" es el "único mecanismo" para "llegar a la gente" y abrir puertas en un sector, el del cine, en el que cada vez "están más mezclados" los conceptos y más difuminadas las líneas que separa "el cine de autor del comercial".