Hace unos días conocíamos el dato del IPC adelantado del mes de julio que confirmaba la bajada de los precios por quinto mes consecutivo.
Sin embargo, uno de los productos básicos de la cesta de la compra, el aceite de oliva continúa aumentando su precio. Es un 25% más caro que hace unos meses.
Cada vez sale más caro aliñar una ensalada o freírse un huevo. El precio del aceite de oliva es cada vez mayor y así seguirá hasta el inicio de la campaña, cuando llegue al mercado el aceite nuevo, en unos cuatro meses. Para el consumidor, la diferencia es notable, con un incremento superior al 25%, situándose en una media superior a 2.10 euros el litro.
Esta subida, justificada por la alta demanda y el fuerte almacenamiento del producto, no ha hecho que el consumidor modifique sus hábitos, y es que cuidarse es lo primero.
En varios supermercados de la Comunidad la opción más económica de aceite de oliva ronda los 2.20 ó 2.60 euros, mientras que el de calidad virgen extra se sitúa en unos 3.25 euros.