Llevan media vida esperando lo que por fin es una realidad. Los agricultores de la comarca del Esla, en el Sur de León, podrán disfrutar esta campaña de los nuevos sistemas de regadío, más modernos, automatizados y más económicos. Han sido casi tres décadas de espera, confían en que a partir de ahora puedan recuperar el tiempo perdido.
Toño y Clemente han oído a sus abuelos y a sus padres hablar de los nuevos regadíos, esperar con paciencia la llegada de un sistema moderno que hiciese rentables las explotaciones.
Son ellos los que ahora, casi treinta años después de que empezase a hablarse del embalse de Riaño, de llevar el agua al sur de la provincia, lo ven hecho realidad.
Han visto marcharse a muchos vecinos, pero ellos han aguantado esperando este momento. Y cuando llega, lo asumen como veteranos del campo, miran al cielo, calculan y ya piensan en la nueva campaña.
Hace años habría sido una revolución, y quizá sus pueblos serían ahora muy diferentes. Pero como hombres curtidos y acostumbrados a pelear con los elementos, olvidan el pasado y mirar al futuro, y piensan que aún hay tiempo para revitalizar sus explotaciones. Lo que es seguro es que su trabajo será más cómodo. Más vale tarde que nunca, piensan.