En ACOR se sigue llevando el blanco, al azúcar se suma ahora la harina.
Tras tres años de un selectivo banco de pruebas, la cooperativa ha
desarrollado trigos especiales, los conocidos como trigos de fuerza para la elaboración
de harinas.
Desde 2007 y en un proyecto en colaboración con la cooperativa
aragonesa Arento, ACOR ha plantado en Castilla y León la friolera de 14.000 hectáreas de esos tipos de trigo. Aunque desde la cooperativa no lo confirman, el proyecto supondría una fortísima inversión que estaría en torno a los 20 millones de euros.
La intención de la cooperativa es la de construir, junto a su sede actual en el
Polígono de Olmedo, una imponente planta de transformación. Esta operación
sería paralela a las conversaciones que ACOR estaría manteniendo con la
firma SIRO, liderada por José Manuel González Serna, para que esta harina se
utilice en las plantas que la marca tiene para la fabricación de pan de molde, una de ellas en El Espinar que será inaugurada por sus altezas los príncipes de Asturias este próximo martes.
De concretarse el proyecto en próximas fechas, ACOR, una de
las cooperativas referentes de la Comunidad, aumentaría las posibilidades de
sus cooperativistas y cerraría un ciclo en el que ya cultiva cebada desde
tiempo inmemorial, remolacha para su transformación en azúcar, girasol y
colza para el biodiesel y ahora el trigo, en un proyecto de apuesta y máximo
interés en tiempo de crisis.