El Museo de Arte Contemporáneo Gas Natural Fenosa (Macuf) acogerá, a partir del próximo jueves, 24 de marzo, y hasta el 11 de septiembre, la exposición 'Alrededor del sueño [Escenarios para el vacío]', del artista vallisoletano Ángel Marcos (Medina del Campo, 1955). Esta muestra, comisariada por el director de la galería Trayecto, Fernando Illana, reúne por primera vez obras realizadas por el medinense dentro de sus series de imágenes tomadas en Estados Unidos (Nueva York), Cuba (La Habana) y China (Shanghái) desde 2002 hasta la actualidad, ya que incorpora algunos trabajos inéditos realizados ex profeso para la ocasión.
"Desde el Macuf me propusieron hacer una exposición, el proyecto me interesó y empezamos a trabajar. El Museo ofrece la posibilidad de contar con un espacio expositivo enorme, y era el lugar perfecto para que se pudiera ver en su conjunto la trilogía, que hasta ahora nunca se había presentado reunida", asegura a Ical el artista.
En total, la exposición reúne medio centenar de piezas, muchas de ellas de gran formato, que han sido cedidas por centros como el Musac y por coleccionistas privados. En palabras del medinense, la muestra describe "cómo la ciudad ha perdido de alguna forma su inmediatez con el individuo" y reflexiona sobre cómo "las grandes urbes se están convirtiendo en referente dentro de los estados-nación, que se disipan dentro de organizaciones más internacionales o de los propios mercados".
Entre las piezas nuevas, el vallisoletano ha dado forma a dos instalaciones con las que resume y da por cerrados los proyectos de Nueva York y China, si bien "eso no quiere decir que no vuelva a trabajar en el futuro sobre esos espacios, pero ya con otra mirada y con otro enfoque".
"Nunca había hecho una pieza que concluyera y esquematizara el proyecto de Nueva York, y tampoco había hecho ninguna que concretizara de forma clara y que cerrara el trabajo de China", asegura. La primera de ellas reflejará el antes y el después de la Gran Manzana con sendas fotos, una realizada en 2001 y otra en diciembre de 2010, las dos tomadas desde el mismo lugar; la segunda obra está formada por 34 pantallas translúcidas, colgadas del techo a modo de bazar.
A la vez que pasa página respecto a la citada trilogía, 'Alrededor del sueño [Escenarios para el vacío]' anticipa "proyectos futuros" que Marcos presentará el próximo 20 de mayo. Con esas palabras el artista alude a las exposiciones 'La mirada oculta', que propondrá en la Galería Trayecto, y 'Rabos de lagartija. Estrategia y planificación', en Artium, el Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo.
En 'Rabos de lagartija' Marcos trabaja sobre "los mecanismos que, a priori, tienen establecidos los poderes para desprenderse de ellos en caso de verse amenazados y, mientras se esconden, poder recomponerse antes de ocupar de nuevo su lugar". "Hablamos de todo tipo de poder, y también de la muerte del Estado-nación", asegura además de adelantar que en ese proyecto reflexionará también sobre "la muerte de la ideología", la globalización interesada y "cómo en el individuo, de alguna forma, tiene más presencia lo estratégico que lo ideológico". También 'La mirada oculta' sigue esa línea, pero sobre todo "habla de lo que da vergüenza que veamos, lo que no quieren que se vea; de mecanismos de represión y manipulación que siempre están ahí, pero que hay que estar atento para detectarlos", añade.
La narrativa de la exposición
El Macuf mostrará a partir del jueves una selección de imágenes de las tres series para ofrecer una visión general de la trilogía y la columna que lo vertebra, que según apunta el comisario, Fernando Illana, no es otra que la ciudad como orden determinado y determinante de la idea de progreso en detrimento del Estado-nación como forma política de orden.
"Este proyecto quiere apuntar al hecho de cómo, en un tiempo desnudo de coberturas ideológicas donde se piensa la existencia de estados postnacionales o supranacionales, los grandes sueños colectivos del siglo XVIII y XIX sólo pueden ofrecer su desactualización en imágenes residuales de fuerte impacto conceptual e historiográfico", detalla.
Así, Marcos propone un recorrido desde el 'sueño' estadounidense, personalizado en unas cuantas calles-escenarios de Manhattan donde "es posible reinterpretar el éxito y la gloria de la publicidad como negación de la ciudad misma", hasta las imágenes de arquitecturas coloniales "vencidas por el tiempo y la tozudez de un pueblo atascado en los grandes relatos revolucionarios", pasando por la experiencia de un modelo comunista que tras el desmantelamiento de los dos bloques "no ha tenido otra opción que liderar el llamado 'milagro chino' a través de las imágenes producidas por un sueño que no es suyo, sino que lo ha tomado prestado del sueño occidental".
Según apunta Marcos, los tres escenarios propuestos tienen en algo en común: que deben su eficacia social a la desaparición de la centralidad del mundo del trabajo y el pesado equipaje de transformación utópica. "La gente, por decirlo de otra manera, se ha difuminado, y con ello, la simple posibilidad de pensar otro mundo. Ahora sólo hay un mundo y es éste, un mundo que no es para nadie, pues solo está dispuesto para la transacciones y el intercambio; un mundo, en definitiva, que crea su propia dinámica de desarrollo y donde la experiencia humana es subsidiaria", precisa.