La organización ecologista Greenpeace ha alertado sobre una destrucción aún mayor del litoral español en los próximos años ante la construcción de 3 millones más de viviendas en la costa --que se proyectaron en 2007--, después de que el Gobierno central prorrogara el plazo para edificarlas hasta 2013, en el marco de las medidas anticrisis.
Así lo ha expuesto en la presentación del X informe 'Destrucción a toda costa', que revisa la situación del litoral en la última década y augura un futuro "nada bueno para lo poco de costa que queda virgen", apuntando que España es el país del mundo donde se ha destinado una mayor proporción del PIB --un 2%-- a sostener el sector inmobiliario.
El informe, que se basa en datos del Ministerio de Fomento, remarca que en los últimos 20 años el urbanismo "salvaje", la construcción de infraestructuras y la contaminación han destruido en la costa española el equivalente a ocho campos de fútbol al día --una media de 7,7 hectáreas diarias--. Por ello, exige al Gobierno central y a las administraciones autonómicas y locales que controlen la corrupción y respeten la normativa existente, empezando por la Ley de costas y las directivas europeas.
España se enfrenta ahora a una nueva sanción de la Comisión Europea por el incumplimiento reiterado de la depuración de aguas, que 38 ciudades incumplieron este año a pesar de que el plazo vencía en el 2000, remarca la entidad, y añade que de los 600 imputados por corrupción en el país en 2010, la mitad son cargos públicos.
"Hoy sufrimos las consecuencias ambientales y la crisis económica, pero no parece que hayamos tomado nota de sus causas", ha afirmado la responsable de Costas de Greenpeace, Pilar Marcos, mientras que su presidente, Juan López de Uralde, ha lamentado que "por intereses partidistas" se promuevan rebajas a la Ley de Costas para legalizar los "desmanes" que se han permitido durante estos años.
Destrucción por autonomías
El País Vasco encabeza las autonomías un litoral más contaminado, mientras que la Comunidad Valenciana, Asturias y Cantabria son las que más han artificializado su costa, y en Catalunya el 89 por ciento del litoral no protegido está edificado.