Las matriculaciones de automóviles en Castilla y León se situaron en 1.042 unidades en los 15 primeros días de julio, lo que supone una caída del 45,6 por ciento con respecto al mismo periodo de 2009, según datos del Instituto de Estudios de Automoción (IEA) facilitados a la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM). En el conjunto de España, las ventas cayeron un 14,5 por ciento, hasta situarse en 37.518 unidades en esta quincena.
De este modo, el mercado automovilístico protagoniza la primera caída en los últimos diez meses debido a la finalización del "Plan 2000E", que ha actuado como dinamizador de la demanda, así como a la subida del IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) que ha supuesto un encarecimiento medio de entre 400 y 500 euros por vehículo desde este mes de julio.
Por canales, las compras de particulares cerraron la primera quincena de julio con 813 matriculaciones, lo que supone un descenso del 51 por ciento. Las ventas de empresas, por su parte, experimentaron un descenso del 11,5 por ciento, hasta situarse en 216 unidades, mientras que las matriculaciones de las compañías alquiladoras crecieron un 8,3 por ciento con 13 unidades.
Por comunidades autónomas, prácticamente todas experimentaron caídas en sus cifras de ventas durante la primera quincena a excepción de Canarias donde las matriculaciones subieron un 38,1 por ciento y Madrid y Castilla-La Mancha, donde aumentaron sus matriculaciones en un 12 y un 2,4 por ciento, respectivamente.
En el resto, las matriculaciones de coches dieron síntomas de debilidad, destacando la espectacular caída experimentada por Navarra (-62,5 por ciento), que fue pionera en su día en la puesta en marcha de un programa autonómico de ayudas y en el despegue de sus ventas.
"Crónica de una muerte anunciada"
Los vendedores aseguraron en un comunicado que estos datos son "la crónica de una muerte anunciada" ya que el mercado vivía inmerso en una "falsa euforia" creada por el adelanto de compras ante la subida del IVA y el fin de un plan de ayudas que apenas ha durado un año, mientras que en otros países del entorno como Alemania o Francia se extendieron durante 18 meses, con mayor dotación en su cuantía.
Según el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, la situación del mercado "no pinta bien". "Quiero pensar que han podido influir otros factores como el adelanto de compras por parte de los automovilistas para evitar pagar un sobrecoste o la celebración del Mundial que, sin duda, ha retraído las visitas a los concesionarios", dijo. Deberemos esperar a septiembre para ver cómo se desenvuelve realmente el mercado", concluyó.