La nueva Línea de Alta Velocidad (LAV) entre el municipio palentino de Venta de Baños y Burgos cuenta con un total de 90,3 kilómetros de longitud y forma parte del Eje Atlántico Ferroviario Europeo con el que se da continuidad en territorio español a la línea Madrid-Valladolid-Vitoria y la frontera francesa.
Según informa el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), la LAV dispondrá de dos vías electrificadas de ancho internacional o UIC y se ha diseñado para alcanzar una velocidad máxima de 350 km/h.
Esta línea cuenta con protección medioambiental del sistema hidrológico y de la vegetación. Respecto a la protección del medio ambiente, se ha reducido el efecto barrera y se han tomado medidas para evitar el atropello de la fauna.
La realización de balsas impermeabilizadas y la instalación de barreras de retención de sedimentos en las márgenes de los cauces se encargarán del aspecto hidrológico, mientras que para proteger la flora se ha delimitado la zona de obra para dañar lo menos posible a la vegetación, respetando todos aquellos ejemplares arbóreos y arbustivos que no estén situados en el área de la nueva línea férrea.
Por otra parte, para integrar el tren en el paisaje se han plantado 35.700 árboles entre fresnos, encinas y chopos; 318.100 matas y arbustos de especies autóctonas; 1.382.700 m2 de siembra, y 2.436.800 m2 de hidrosiembra.
Además, se protegerá el patrimonio cultural, tanto en los yacimientos arqueológicos como en las vías pecuarias, y se tratarán y gestionarán los residuos a través de puntos limpios instalados en la obra.