Desde la experiencia que le dan sus 79 años. Desde la perspectiva que le ha otorgado el tiempo y sobre todo desde la autoridad de haber dirigido desde 1990 y durante cuatro años la fusionada Caja España, Luis García Arribas, debiera ser hoy un testimonio a tener en cuenta para no caer en los errores de fusiones anteriores.
Transijan ustedes, huyan de personalismos en pro de un proyecto de Comunidad y con el tiempo verán que hicieron lo correcto. Sus palabras cargadas de sensatez son la voz de quién en su día tuvo que dar también más de un puñetazo sobre la mesa. Las negociaciones entonces no fueron fáciles pero el tiempo ha demostrado que la apuesta era necesaria. Aprendamos de los errores para no volverlos a repetir.
Escuchemos a quienes ahora hablan desde la barrera pero también desde el conocimiento y la experiencia. Es muy probable que sus palabras ayuden a ver con mucha más claridad no sólo la paja en el ojo ajeno, si no la viga en el propio. Pensemos en una nueva cja de ahorros, moderna, capaz de competir con cualquiera, solvente y eficaz, nacida de esa voluntad y no de un mero reparto de cuotas de poder e influencias. Con ganadores y perdedores. Mal punto de partida.