Las previsiones que maneja la Junta de Castilla y León, a través de su Consejería de Agricultura y Ganadería abren la posibilidad a que el Gobierno central decida que no se vacune contra la lengua azul al ganado bovino de lidia. Durante las campañas anteriores, los ganaderos de Salamanca, tanto a través de sus asociaciones como a título individual, mostraron su malestar por los efectos nocivos de estas vacunaciones, que afectaban tanto a las reses vacunadas como a las crías que éstas parían tiempo después.
Aunque con cautela, desde la Consejería, a través de la propia consejera, Silvia Clemente, se ha dado a entender que puede cesar tal obligación sanitaria, vacunaciones que se realizaban a través de la administración autonómica pero que normativamente dependen del Ministerio del ramo.