La Asociación de Autónomos de Castilla y León ATA constató a través de un estudio basado en encuestas a más de 400 profesionales la relevancia de la formación en nuevas competencias como garante del futuro de las empresas y para favorecer la adaptación a los cambios y la creatividad.
La presidenta de ATA Castilla y León, Soraya Mayo, fue la encargada de presentar este estudio titulado 'Análisis y detección de las prioridades formativas para la adquisición de competencias trasversales para el colectivo de los autónomos de la Comunidad para los años 2010 y 2011' en un acto en el que estuvo acompañada por el secretario regional de ECyL, Germán Barrios, y por el secretario de Formación de ATA federal, José Luis Perea.
Mayo destacó que el objetivo principal de este proyecto fue detectar las demandas de los profesionales autónomos para trasladarselo al ECyL y adaptar así la formación a la realidad actual y futura de los mercados.
De este modo, el informe revela que el 66% de los autónomos castellanoleoneses encuestados solicita formación en la calidad, el 49% solicita formación en los conocimientos de informática y el 42,5% manifiesta su deseo de formarse en técnicas y estrategias que les permitan adaptarse a nuevas situaciones.
Por debajo de estos porcentajes se sitúan los autónomos que manifiesta su preocupación por formarse en temas relacionados con el medio ambiente (el 36%), seguidos de los cursos de habilidades en las relaciones personales (el 25%); cursos sobre lengua extranjera (un 22%); creatividad (un 18%); organización y planificación de resolución de problemas (un 14%) y, por último, un 10%, mostró su interés por formarse en la aplicación de conocimientos para ponerlos en la práctica.
En este estudio se pone de manifiesto la necesidad de avanzar en las competencias transversales, algo que en el ámbito del autónomo serían la implicación en la profesión, crítica y creatividad, instrumentos de organización de empresa, salud laboral y conciliación, entre otras. "Nos vamos hacia un autónomo multifunción", señaló.
Por sectores, en el sector de la agricultura los profesionales reclaman una formación basada en la investigación de nuevos cultivos rentables, el sector servicios aboga por avanzar en una formación basada en un correcto trato al cliente, conocimientos de lenguas extranjeras y como planificar el ocio y tiempo libre; la industria incide en la necesidad de acciones encaminadas a un mejor uso de los recursos y un correcto trabajo en equipo y, por último, la construcción pide cursos destinados a incidir en la capacidad de organizar y planificar la toma de decisiones.