Fue todo un precedente. Sin ella, tampoco tendría sentido nuestra Constitución acutal, la de 1978. Tal vez no se hayan parado a pensar en lo que supuso esta primera Constitución, pero el nacimiento de la PEPA fue toda una revolución. En 1812 comenzó la secularización del poder político y surgieron los primeros derechos de los ciudadanos.
Su vigencia no fue muy larga: de 1812 a 1814, también durante el trienio liberal en 1820 y un periodo breve entre 1836 y 1837, pero a pesar de ello, supuso todo un hito democrático para el siglo XIX.
En Castilla y León, la localidad vallisoletana de Fuensaldaña también significa mucho para su historia, ya que fue sede de las Cortes de la Comunidad.
Este 19 de marzo se celebra la PEPA y esperamos que la semilla que sembró Cádiz siga siempre viva.