El tribunal de apelación de Perugia ha absuelto este lunes a Amanda Knox, la joven estadounidense acusada de asesinar a su compañera de piso Meredith Kercher en el llamado 'crimen de Perugia', y ha ordenado su inmediata puesta en libertad.
Tras escuchar la sentencia, Amanda ha abrazado a su hermana entre lágrimas, mientras Sollecito hacía lo mismo con sus familiares. Fuera del Tribunal, donde esperaban cientos de personas el veredicto, un grupo de personas han gritado "vergüenza, vergüenza" a los abogados de Kercher y Sollecito cuando se disponían a abandonar el tribunal.
'Soy inocente'
Durante su alegato pronunciado ante el Tribunal, Knox ha asegurado que es "inocente" y que está "pagando con su vida" un delito "que no ha cometido", al mismo tiempo que ha afirmado que nunca "ha violado, ha asesinado, ha robado" porque "nunca estuvo allí".
Knox ha asegurado ante el jurado, hablando en italiano, que con Kercher mantenía "una buena relación" y compartían "una amistad" y ha destacado que perdió "una amiga de la forma más brutal e inexplicable posible".
Además, la joven ha añadido que ha tenido que afrontar "acusaciones injustas, sin fundamento" y que ha sido "traicionada" y "manipulada" por las autoridades. "Quiero volver a casa, no quiero que me priven de mi futuro" ha afirmado entre lágrimas.
Finalmente, la joven ha afirmado que ambos acusados "merecen la libertad" porque no han hecho "nada para que nos la quiten". Por su parte, Sollecito ha afirmado que "cada día en la cárcel es como la muerte" y ha destacado que "nunca ha hecho nada malo".