Supo aprovechar como pocos las historias del mundo que le rodeaba y adaptarlas a su universo cinematográfico. Federico Fellini fue un visionario que comenzó, como casi siempre, desde lo más bajo. Primero como caricaturista callejero, después adaptando comics en las revistas y más tarde dedicandose a su verdadera vocación, el cine.
Sus películas son un verdadero reflejo de todo lo que le afectaba, de lo que estaba pasando en la sociedad. Sí el fenómeno del Rock and Roll irrumpia en la cultura yankee, él lo encumbraba. Si estaba mal visto tocar el tema religioso, él lo ridiculizaba. La vida misma era su fuente de conocimiento.
Su filmografía es interminable, aunque quizás "La Dolce Vita" sea un compilado de la temática, composición y música del mundo Fellini. Ahora, la exposición "El circo de las ilusiones" acerca la figura del cineasta italiano a quien quiera conocerle un poco mejor.