El pulpo Paul no es adivino. Ángel Guerra, un experto del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC, ha explicado por qué el cefalópodo de la afición se ha inclinado por unos países u otros durante el Mundial. Ha comentado que hay banderas con colores más asequibles que otras, como es el caso de la española, que tiene tonalidades más llamativas y sólo dos colores. "Hay un contraste fácilmente detectable. De esta forma, el tipo de bandera o ese contraste le es mucho más atractivo".
También han intervenido otros factores. Por ejemplo, los mejillones que estaban en el cubo de España en el acuario eran más frescos que en el resto de cubiletes que representaban a los oponentes. "No tiene ningún sentido porque el cuidador no sabía quién iba a ganar, con lo cual, puede ser pura coincidencia", ha aclarado.
Los pulpos tienen un cerebro bastante desarrollado con dos partes, por encima y por debajo del esófago. Por ello pueden llegar a desarrollar "bastantes capacidades". Entre ellas, distinguir contrastes de colores, aunque vean en blanco y negro, tienen un órgano del equilibrio y unas ventosas que les permiten oler y descubrir qué partículas orgánicas pueden o no comer.
De todas formas, Paul no podría predecir los resultados de la próxima edición de la Eurocopa que se celebrará en Polonia y Ucrania en 2012. Los cefalópodos suelen vivir un máximo de dos años, aunque vivan en un acuario.
A pesar de su corta esperanza de vida, tienen tiempo para aprender. "Saben distinguir formas, rugosidades, es un animal capaz de distinguir tonalidades y aprender con pequeños castigos, pasearse por un laberinto. Pueden llegar a abrir un bote y comerse lo que hay dentro. Tienen relativa inteligencia."